lunes, 3 de febrero de 2014

Un adefesio

Ayer mismo comentábamos que fulanita "iba hecha un adefesio", aunque también podría ser "es un adefesio", pues ambas formas se oyen por ahí, a pesar de que la habitual es la primera. Generalmente se dice de una persona de aspecto ridículo, extravagante o que es muy fea. Inmediatamente recordé el origen del dicho, que había leído en alguna parte, y se me ocurrió comenzar este año en el blog con tan curiosa expresión.

La palabra adefesio proviene, como muchas otras cosas, de la Biblia, concretamente del Nuevo Testamento. Seguro que si alguien ha ido a misa alguna vez habrá oído "Carta de San Pablo a los efesios", que en latín se dice Ad Ephesios, esto es, 'a los habitantes de Éfeso'. De ahí adefesio. Lo complicado es saber por qué el decir popular adjudicó la ridiculez, la extravagancia,el disparate y la fealdad a esta palabra.

Miguel de Unamuno, por ejemplo, cree que se trata de una derivación desde el anterior hablar adefesios: decir despropósitos, disparates o absurdos. Basándose en Villalón en Viaje a Turquía (1557), la expresión provendría de que en el capítulo V de la Epístola a los Efesios se indica que "las casadas están sujetas a sus maridos como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer" y "maridos, amad a vuestras mujeres así como Cristo amó a su Iglesia" y otras máximas; el pueblo habría escuchado estas cosas y, como casi nunca se cumplían, habría relacionado adefesio con consejos o dichos absurdos, disparatados.

Otros investigadores, sin embargo, han sostenido otras teorías: una, que es la que mantiene el Diccionario de la RAE, es que San Pablo corrió peligro y estuvo a punto de morir en Éfeso, por lo que su prédica estéril, absurda para los efesios, habría llevado a la palabra adefesio a adquirir ese significado; otra sería la basada en un brillante efesio, Hermodoro, que a pesar de sus discursos fue condenado al ostracismo (expulsado de la ciudad): por eso hablar ad Ephesios habría pasado a significar el hablar inútilmente a personas que no hacen caso.

Sin embargo, no se sabe por qué de hablar adefesios se pasó a ir hecho un adefesio, aunque nadie quiere que se le adjudique ninguna de las dos. No voy a despedirme sin nombrar la obra teatral El Adefesio, de Rafael Alberti, que se estrenó en Buenos Aires el 8 de junio de 1944 con dos de las mejores actrices españolas del siglo XX: Margarita Xirgú y María Teresa León, esposa ya del escritor.

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